CONJETURAS LA AMISTAD SENTIMIENTO ESENCIAL PARA LA CONVIVENCIA

Todas las personas como es bien sabido somos titulares de derechos humanos, inalienables, irrenunciables e imprescriptibles, aunque en la realidad ello no sea ciertamente así. El solo hecho de saber que existen y que los poseemos nos obliga a conquistarlos a entronizarlos, a adquirir el compromiso absoluto de su defensa y a participar de la necesidad básica derivada de ellos: la convivencia humana. Además del parentesco, el amor conyugal, las asociaciones, la unión comunitaria, etc., la amistad tiene un papel preponderante en el fortalecimiento de esa convivencia.

Es que la amistad entre dos seres humanos, es un sentimiento caracterizado principalmente por la reciprocidad del afecto y el desinterés con que cada uno tiende la mano al otro en condiciones adversas e incluso en circunstancias de riesgo.

Sí. El verdadero amigo se presenta a las puertas del corazón cuando el alma rebosa de inquietudes, angustias y congojas; entonces se convierte en paño de lágrimas; se torna en bálsamo que brinda frases de optimismo; se vuelve tea luminosa que irradia luz al final de la oscura encrucijada para abrir una ventana refrescante que airee el espíritu y oxigene las ilusiones.

El amigo verdadero comparte alegremente la dicha, el júbilo y la felicidad del otro por las metas conquistadas, por los triunfos logrados, los deseos cumplidos o los ideales alcanzados, porque entiende que la felicidad se engrandece al compartirla, que hay dichas que no caben en un solo corazón y que el regocijo es fiesta cuando se comparte.

Pero también el amigo, como la conciencia crítica, advierte los peligros, hace ver más claros los errores, previene la inminencia de un fracaso y deja ver que no solo se aprende de los propios errores, sino también de algunas aleccionadoras experiencias ajenas.

De ahí que la amistas se construye sobre bases sólidas: respeto, verdad, honestidad y tolerancia; se adorna con la lealtad, la servicialidad y el ánimo cordial.

Si tú, amable lector, tienes amigos verdaderos, levanta las manos y agradece al cielo porque has recibido el regalo más preciado que alguien pueda obtener en su vida, puesto que se dice que el amor de pareja debe tornarse en amistad para no ser un simple sentimiento abstracto y pasar a ser una positiva vivencia renovada.

CONJETURAS A PROPÓSITO DEL AMOR

El amor es algo muy complejo, desde luego. El concepto de "amor" es desacertado al igual que el término "amable". Casi todos entendemos que amable es alguien simpático y abierto. Pero no siempre es cierto dado que amable es una persona que "se puede amar", que entraña la capacidad de que alguien la ame. ¿Pero que es amar?
Se dice que se puede tener amor por algo o por alguien: hacia los familiares, por el novio o novia, esposo o esposa, es decir por la persona, cuya diferencia con los amigos es con quien nos acostamos con esa persona. Sí, eso es así. Hoy en día la diferencia entre un amiga (o) y una novia (o) es la relación sexual. ¿Hay, quizás, una sobre valoración del sexo? Veámoslo de esta manera. Se pueden tener muchas amigas y sigue siendo amor y nadie lo reprocha. Pero ¡Ah! No se pueden tener muchas novias; eso ya no es amor según el entendimiento popular, sino ser un desvergonzado o desvergonzada infiel, por no decir algo más soez y chabacano. Eso está bien; en la teóricamente fiel monogamia occidental es una manera de que haya orden y la vida, en un supuesto, transcurra sin problemas. Es el "amor infiel", tan en boga hoy en día el que nos causa inconvenientes.
Clarifiquemos entonces: amor, en el amplio sentido del vocablo es un bello sentimiento hacia otra persona, quizás deseando siempre su bien. Pero no lo confundamos con el “enamoramiento”. Es que habitualmente se suelen enmarañar ambas palabras; sin embargo hay diferencias sustanciales entre las dos. Se dice que el amor es eterno o para siempre, mientras que el enamoramiento es temporal; es que esa pasión desmedida, casi que “encaprichamiento” hace ver a la persona amada como ideal, situándola en las alturas para observarla perfecta desde el pedestal. En el amor sereno no existe tal idealización ni perfección, a la persona amada se le ven los defectos y se aceptan. Claro está que el enamoramiento es amor también, pero es sólo una fase, la primera de él.

Pero cabe preguntarse, ¿Es también el amor egoísta? Obviamente que si no hay entrega y sacrificio mutuos ese sentimiento se tornará sórdido y mezquino. De ahí que los más escépticos dirán que el amor no existe, que sólo son hormonas que vamos dejando caer para atraer a un miembro del sexo opuesto y así agarrarlo bien fuerte para nuestra propia supervivencia. Como los animales. Esto sí que es triste. Pero bueno, sea lo que sea el amor y como sea, lo importante es decir que qué bien se siente uno cuando ama y es amado ¿no creen?

Conjeturas Edición 434

Ahora sí la Yidispolítica es un verdadero cohecho

La finalidad de un Estado de derecho aparece descrita y formulada en su Constitución. La Carta Política colombiana enuncia esa finalidad de manera fundamental en su preámbulo: afianzar la justicia, promover el bienestar general, asegurar los beneficios de la libertad, consolidar la paz, promover a la defensa común. Para lograr esos fines con equidad, el Estado colombiano ha de recorrer siempre el camino de la legalidad ética. Por desgracia, en nuestro país, así como en casi la mayoría de todos, ha existido la corrupción oficial que no es otra cosa que el uso del poder en beneficio propio Fue así como se dio el famoso caso de la Yidispolítica, típico ejemplo de la posición de poder, respecto de la cual existe una significativa sentencia latina: “Corruptio optimi péssima” la cual expresa en forma breve una gran verdad: “La corrupción de los mejores es la peor de todas”. Recordemos que para lograr que el Congreso aprobara la enmienda constitucional con la cual el presidente Uribe pudo ser reelegido, funcionarios de muy alto nivel del ejecutivo nacional ofrecieron canonjías que aseguraran los votos necesarios para su aprobación. Eso se llama cohecho y por tal delito fue condenada la señora Yidis Medina; de ese nombre surgió el vocablo “Yidispolítica” para significar el escándalo político desatado. Los colombianos vimos con estupor que tan solo se condenó por tal quebrantamiento legal a una sola persona, aconteciendo que de tal delito son culpables, tanto el que da como el que recibe. Es decir, se creó en Colombia una variante de ese delito: el cohecho unipersonal, pese a que Medina confesó haber recibido prebendas y a que acusó a quienes se las dieron. El juez resolvió que solo fuera culpable quien recibió, sin que lo fueran los que ofrecieron dichas prebendas. Por fortuna, ahora, resulta que la Procuraduría General de la Nación, en un acto que le da continuidad al proceso investigativo originado en la Yidispolítica, encontró que el ex ministro del Interior y de Justicia, Sabas Pretelt de la Vega, sí tuvo parte en ese cohecho al permitirle al también representante Tedolindo Avendaño el derecho a nombrar un notario, tal como lo había denunciado la representante Medina y en consecuencia destituyó a ex ministro del interior y le prohibió ejercer cargos públicos por doce años. Lástima, sin embargo, que la justicia de nuestro país demore tanto en enmendar los yerros para restablecer la equidad. Por desgracia las disposiciones desacertadas de los jueces han perpetrado las peores iniquidades y ocasionado consecuencias irreparables a muchas personas.

Una ley xenófoba y racista

Hacia finales de abril pasado fue promulgada en el Estado Sureño de Arizona, Estados Unidos de América, por la Gobernadora Jan Brewer, la Ley SB 1070 que criminaliza la inmigración indocumentada hacia ese estado, pero que pudiera propagarse por otros estados de esa nación.
Esa inicua disposición, que tiene un profundo carácter racista y xenófobo, no es otra cosa que una brutal violación de los derechos humanos por parte de una nación que arrebató por la fuerza ese territorio a México, contra cuyos inmigrantes está concebida inicialmente la odiosa normativa, dada la inmediación fronteriza entre esas dos naciones. Es por ello que los Estados Unidos de Norteamérica debería reconsiderar su esencia de nación y el espíritu de sus forjadores, ya que se trata de un pueblo que tuvo su inicio y grandeza a través de los inmigrantes.
La polémica ley que entró en vigor el 29 de julio pasado aunque suavizada, puesto que las secciones más controvertidas de ella quedaron en suspenso por orden judicial después de que el Presidente Obama la recurriera. Engendra, de todas formas, una atmósfera de malévola persecución contra los inmigrantes en general, porque ¿quién desconoce que millares de personas, en especial latinoamericanos, se ven obligados a desplazarse a Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida para ellos y sus familias? Pero por otra parte, ¿cuántos hacendados pequeños y grandes industriales se han enriquecido con el sudor de los latinos, pagándoles salarios de miseria por ser indocumentados y cuánto tuvieron que pagar estos a los comerciantes de la ilegalidad? Pobres latinos, son usados y luego desechados. Ojalá que tal disposición no se convierta en un incordio para los arrogantes gringos que desdeñan los trabajos menores: limpieza, recolección agrícola, servidumbre, casi todos desempeñados por hispanoamericanos.
La ley ha sido bloqueda parcialmente por la jueza federal Susan Bolton en tres aspectos importantes: la prohibición a los agentes de policía a comprobar el estatus migratorio de una persona a la que hayan detenido por otras razones; se suspende igualmente, la obligación de los inmigrantes a cargar siempre documentos que demuestren la legalidad de su ingreso al país y finalmente, queda en suspenso la sección que convertía en delito el que los inmigrantes indocumentados pudieran pedir empleo en lugares públicos.
Qué reprochable la doble moral de un país que mientras construye muros y aprueba leyes como esta y trata de cerrar las puertas a los inmigrantes a esos territorios, antiguamente mexicanos, pero despojados por la fuerza a ese pueblo, a la vez mantiene en toda su vigencia la Ley de “Ajuste Cubano”, típica legislación de evidente sesgo político, la cual permite la emigración de cubanos hacia los Estados Unidos, sin cortapisas, pues hasta a los delincuentes llegados de esa isla se les permite el ingreso sin que sufran deportación alguna, todo por la hostilidad política hacia la nación isleña, sea cual fuere la ideología política que tengan los cubanos.

Conjeturas Edición 424

La democracia ha dictado su fallo

María Stella Jara, la jueza que hace algunos días condenó a 30 años de prisión al coronel (r) Alfonso Plazas Vega como responsable de la desaparición de 11 personas durante la retoma del Palacio de Justicia, en noviembre de 1985, tuvo que salir del país. Las constantes y delicadas amenazas contra ella y su familia de las que ha sido blanco desde el pasado mes de septiembre, fueron suficientes para tomar la determinación de exiliarse. La sombría táctica de las amenazas ha sido siempre un burdo recurso desestabilizador tendiente a promover condiciones de impunidad para que no tenga aplicación el derecho y predomine la fuerza de quienes pueden ejercerla en forma arbitraria. La alocución que hizo el presidente Uribe a favor del coronel condenado exacerbó sin duda, las ominosas amenazas contra la funcionaria y puso en grave riesgo su vida.
Es por eso que este tipo de actitudes autoritarias sobrepasan el límite y configuran una prueba más del facismo recalcitrante de las tesis uribistas en contra de la estructura democrática que consagra la Carta Magna, reafirman el absolutismo presidencialista que se ha instaurado en nuestra patria con la connivencia irresponsable tanto del sector político como del electorado adicto. Lo mas grave es que la tendencia es la de perpetuar semejantes desafueros. O si no !que hable Santos!
La jueza simplemente falló con base en las pruebas que se recogieron en el expediente. Los mismos superiores del entonces coronel (generales) dijeron que el encargado de todo el operativo de rescate y de las personas que salieron vivas y que luego aparecieron MUERTAS fue el coronel hoy condenado. La pruebas testimonial y documental (videos) son contundentes, como la grabación donde el coronel ordena: “Continúen trabajándolos hasta que canten”. Y es que, el Estado so pretexto de salvar la democracia no puede recurrir a los métodos de los delincuentes sean estos comunes o políticos, puesto que Colombia es un Estado de Derecho y con estatutos reglados. Otra cosa es que el propio presidente le haya puesto una lápida a la jueza en mención al cuestionarla por su fallo, sin esperarse incluso la apelación en curso. Además se debe investigar a los médicos que han certificado que el coronel se encuentra “deprimido” contrario a lo sostenido por medicina legal que lo ha declarado apto para ser enviado a una cárcel, tal como ocurre con el común de la personas. Recordemos además que el Coronel dijo que hacía lo que hacía el día de los hechos “para defender la democracia, maestro”. Hoy esa misma democracia que tanto dijo defender ha dictado su fallo: CULPABLE

CONJETURAS La incoherencia entre los debates y las encuestas

Un debate, según el diccionario de la Real Academia Española significa controversia o discusión de opiniones contrapuestas entre dos o más personas. Valdría la pena preguntarse si hubo algo de eso en los mal llamados debates televisivos que se hicieron en la presente campaña colombiana para elegir Presidente de la República, en absoluto. Por eso se dice que se trató más bien de unas extensas y aburridas ruedas de prensa que, por no otorgarles a los candidatos tiempo suficiente para una mejor exposición de las ideas, en manera alguna permitieron esa controversia.
De todas maneras, de la actuación de los aspirantes, los mejor librados en los pretendidos debates fueron los peor librados en las encuestas. Infortunadamente esa es la triste realidad que nos impone la dinámica política de nuestros tiempos en el caso de los dos mejores candidatos, a mi juicio: el de Cambio Radical, Germán Vargas Lleras y el del Polo, Gustavo Petro. Las personas que en verdad se tomaron el tiempo necesario para leer las propuestas y vistos y escuchados los debates por televisión, han concluido mayoritariamente que fueron los de más coherencia, seriedad y profundidad en los temas. Sin embargo, esa opinión no fue consecuente con lo que reflejaron tales sondeos de opinión.
Ambos candidatos aparecieron entre los primeros seis en la parte de la cola en referencia a las mediciones mencionadas, sin duda producto de la polarización entre los dos candidatos que puntearon casi siempre e incomprensiblemente por cuenta de la reciente teoría del voto útil.
En el caso de Vargas Lleras el hecho se explica por cuanto el aspirante por el partido de la U siempre se arrogó el hecho de ser el único heredero de las políticas del presidente Uribe, tratando de hacerle ver al electorado que solo él podría darle continuidad a ese legado, en especial la seguridad democrática. Eso llevó a que quienes privilegian tal política sin otra consideración, estuvieron con Santos a plenitud, así supieran y creyeran que había otras propuestas mejores. En cuanto a Mockus, su persistente discurso contra la corrupción valiéndose de las oportunidades que ha dado Uribe con tanto escándalo pernicioso como, Agro Ingreso Seguro, falsos positivos, chuzadas, entre otros, devino en lo que Vargas Lleras denomina el “voto útil”, según el cual se fortaleció el apoyo a quienes marchaban en la cabeza de las mediciones de intención de voto, lo que permitió que terminaran ganando, no necesariamente los mejor preparados ni mucho menos los programas mejor estructurados y concebidos.
De otra parte, los candidatos a quienes les fue mejor en los debates: Petro, Vargas y Pardo han sido parlamentarios en el pasado reciente, lo cual hace pensar que quienes tienen esa condición son los más duchos y seguros en la exposición de las ideas; contrario sensu, los tecnócratas: Santos y Mockus aparecían en esas supuestas controversias televisivas como repitiendo permanentemente un discurso que además de inseguro, se notaba, calcado, redundante y la mayoría de las veces, casi siempre deslucido.

El educador es un promotor de las aptitudes de sus pupilos

Es indudable que un maestro, un educador, un docente o como se le denomine, encarna a la persona capaz de abrir las mentes de sus estudiantes y desarrollar en ellos diversos modos de vocación, de tal forma que posibilita con sus enseñanzas el desarrollo y progreso de la sociedad en su conjunto. La sociedad crece y se dinamiza gracias a la educación y es el profesor quien viabiliza este postulado. El maestro participa ampliamente en el incremento de las potencialidades ocultas en cada alumno, de forma que a partir de ellas pueda ocupar un rol importante en la sociedad lo cual le conducirá axiomáticamente a alcanzar su bien propio así como el bien común.
Si concebimos siempre como esencial el rol de la educación en la sociedad, no podemos dudar en ningún momento que el maestro es elemento básico al que debemos especial consideración, respeto y apoyo. Las reformas sociales no las hacen las leyes, sino los maestros, los profesores.
Y si debemos confiar en ellos como educadores auténticos, entonces es menester que tengan un nivel cultural bastante alto, que sean honestos, pero a la vez también que ganen un salario justo y digno de la gran función que se les encomienda; de tal manera que nadie, llámese Estado, municipio o sociedad, pueda desconocer su significación y trascendencia ni mucho menos les despoje de su dignidad.
Sin embargo, un buen profesor no se define por su actividad sino por el sentido que da a ella. Es por esto que es preferible la palabra educador antes que profesor. Educar implica dirigir, orientar, facilitar un cambio en la persona del otro. El educador es entonces aquel que dispone su vida, sus acciones al servicio de otro. Es un servidor, quizás en su sentido originario, de ayuda, de solícita compañía. En esa donación a sus estudiantes encuentra su propia felicidad y realización.
Un profesor por tanto debe dejar de ser un mero preceptor de contenidos intelectuales y teóricos para convertirse en un pleno educador, en un servidor e impulsor de las vocaciones de sus pupilos que, como ya mencionamos, es el fin último de su quehacer. Un alumno no se acerca al colegio a repetir lo que ya sabe, sino a ampliar su horizonte; solo un profesor con la sabiduría y el conocimiento propios permitirán responder a esta necesidad vital.
Enseñar no es un oficio; es una vocación. Sólo los iluminados, los que poseen un alto sentido de la vida y de la sociedad son capaces de llegar a ser educadores. Me sumo, con toda el alma al merecido homenaje al educador en su día.