Conjeturas Edición 447

Indudablemente el ansia por la posesión del oro convierte a este antropoide depredador llamado hombre en un ser violento, facineroso, transgresor superlativo de la ley y carente absoluto de moral. Charles Chaplin se volvió loco en la película La quimera del oro, filmada en 1925 y en ella, acosado por el hambre, soñaba con que sus zapatos se convertían en una suculenta y humeante gallina. Hernán Cortés, en el México de la conquista, quemó las naves por el oro y la Malinche, la joven princesa indígena que se convirtiera en su amante y llegara a ser fiel intérprete y auxiliar de los españoles, fue capaz de traicionar a sus hermanos originando, según el nobel Octavio Paz, el carácter marrullero y astuto de nuestra raza latinoamericana. El oro en California ocasionó, en el siglo antepasado, la movilización de millones de seres humanos que lo único que buscaban era un gramo del tan preciado metal.
Ese desvarío por el oro, una verdadera epidemia social que afligió a casi todo el mundo en la segunda mitad del siglo XIX, originó movimientos masivos de personas hacia regiones rurales, posibilitados por el perfeccionamiento de los medios de comunicación y de transporte y espoleado por un sistema monetario internacional fundamentado en el patrón oro. Las consecuencias sociales y ambientales fueron inmensas. Comunidades indígenas fueron masacradas, desplazadas de sus territorios o sucumbieron víctimas de enfermedades que llegaron con los mineros. Grandes extensiones de esos territorios fueron devastadas y los ríos contaminados con residuos químicos venenosos. Muchas personas cambiaron su forma de vida, basada en el trabajo y el esfuerzo, por el deseo de ganarla rápidamente con poco trabajo y mucha chiripa. La violencia tiranizó aquellas tierras: entre los hombres y en perjuicio de la Naturaleza.
Ahora, retornó esa maldita enfermedad y empieza a afectar a Colombia y al mundo. Nos la contaminan grandes empresas transnacionales mineras, auxiliadas por esos gobiernos que impulsaron e impusieron desacertadas políticas públicas tales como la seguridad democrática, seguridad inversionista, flexibilización laboral, incentivos tributarios, Plan Nacional para el Desarrollo Minero 2019, y por el progresivo empobrecimiento de las políticas e institucionalidad ambiental, la adecuación de las normas mineras a los intereses de esas empresas y, en general, el sometimiento del país a las grandes corporaciones económicas internacionales.
Este panorama no cambiará en el corto tiempo porque el Programa de Gobierno del presidente Santos, “110 iniciativas para lograr la Prosperidad Democrática”, notifica que la minería será una de las cinco “locomotoras” de la economía (punto 30) y, además, que se mantendrá como “punta de lanza del país” (punto 92). Preparémonos pues: las fiebres o “calenturas” producidas por el oro” subirán.

CONJETURAS FAMOSA” UN PALADÍN DE LA MÚSICA COLOMBIANA

Tal Pareciera que se nos olvidaran los orígenes de nuestros aires musicales tradicionales. Ellos fueron depurados en el mismo crisol en el que se moldeó nuestro mestizaje; allí confluyeron razas y culturas, sonidos y palabras, ritmos y sentimientos para dar origen a una música rica en armonías, melodías y letras de gran elaboración y profundo sentimiento, siempre entonada por maravillosas voces e interpretada por auténticos virtuosos. Si se apreciara verdaderamente, nuestra música superaría con creces, a tantas “luminarias” que se promueven en la actualidad.
Por fortuna, existen más de cien concursos y festivales y algunos pocos espacios radiales y televisivos que parecen darnos a entender que los aires tradicionales no desaparecerán. Además, con la irrupción y arraigo de festivales y concursos, como “El Mono” Núñez, El Festival Hatoviejo y Antioquia le Canta a Colombia, se instauran las bases de una época proclive al advenimiento de una sucesión de jóvenes dinámicos y talentosos que generan una nueva propuesta para los tradicionales y siempre hermosos aires andinos colombianos.
Pero, por desgracia también abunda en la actualidad música proveniente de otras latitudes, alguna de buena calidad, pero otra que hace ponderación del mal gusto, el vicio y la vulgaridad, con letras horrorosas, melodías desagradables e intérpretes deplorables que desdicen del buen gusto de los dudosos melómanos que las prefieren.
Quedan no obstante, defensores a ultranza de nuestra música andina, idealistas cuyo amor y veneración por ella refutan con vehemencia la consumación de los aires autóctonos de Colombia.
En Guadalajara de Buga, por ejemplo, persiste tesoneramente en la defensa resuelta de nuestros aires nativos un quijote idealista, Fabio Molina Sánchez, cariñosamente llamado FAMOSA, quien desde muy joven difunde la música colombiana en donde sea; recorre toda Colombia, por sus propios medios, asistiendo a festivales y encuentros musicales, lo que le permite conocer como el que más la música colombiana; posee quizás una de las colecciones más grande de la música andina de la patria, diciéndoles a todos que hoy, como en ninguna otra época, hay excelsos compositores, intérpretes, discos y festivales de música andina colombiana; pero que por desgracia ésta carece de difusión, respaldo empresarial, verdadero apoyo estatal y cultural y de entusiasta público oyente.
Qué bueno sería que la pomposa Secretaría de Cultura del municipio de Guadalajara de Buga optimizara su quehacer, aprovechara la oportunidad para convertirse en una entidad oficial más efectiva y competente, y se acordara en apoyar decidida y completamente a “FAMOSA”. Con ese solo hecho cumpliría una buena parte de su cometido cultural y se granjearía la felicitación y el reconocimiento de todos.

Conjeturas Edición 442

SALVADORES MESIÁNICOS

Faltando aún un año para las elecciones de gobernadores, alcaldes y concejales municipales, allá en lontananza empiezan a vislumbrarse los albores de los nuevos comicios y como impelidos por soplos divinos aparecen mesiánicos salvadores (en esta ocasión en cantidades asombrosas), pero al igual que en años anteriores y por quedarse sin argumentos en su locuaz promeserismo, echarán mano de nuevo al tan manido cuento de: “acabar con la pobreza y deserción escolar (analfabetismo)”, “mejorar salud, vivienda y seguridad”, en fin, lo mismo de cada cuatro años y, que de cumplir se quedarían sin argumentos para futuras elecciones.
Lo raro es que suben al poder y empiezan a hacer todo lo contrario de lo prometido. Sacan ases de la manga. Si hubiesen anunciado esas triquiñuelas en sus campañas, nadie hubiese votado por ellos.
No podemos olvidar que un pueblo engañado por sus dirigentes es un pueblo frustrado; se torna inseguro, violento y autorizado para obrar de igual manera; o sea para engañar, mentir, asaltar en la buena fe, incumplir. El pueblo es fiel reflejo de sus dirigentes. La política es algo tan serio que no debe ser manejada por politiqueros.
Es tan grave no cumplir lo prometido como hacer cosas que ni siquiera se habían mencionado. Eso tiene una mala presentación, da la impresión de que se estuviese engañando al elector. Se delinque así, por omisión y por acción.
Qué bueno sería que aspirantes a Alcaldía y Concejo tuvieran ideas claras sobre necesidades del municipio y no las de ellos. Así evitaríamos improvisadores haciendo babosadas en dichos cargos e impediríamos que el municipio cargara con el San Benito de tener que aguantar su mediocridad cuatro años, ya que son irremplazables durante todo ese tiempo y ellos lo saben.
Guadalajara de Buga merece nuestra atención. Diga al candidato que tiene en mente para ser elegido concejal: voto por su gestión no por Usted. Diga a su presunto diputado: voto para que nos represente dignamente en la duma y, digámosle a quien pudiéramos elegir como Alcalde: trabaje para su pueblo no para sus intereses particulares.
Exijamos a los candidatos que se están postulando, claridad en sus ideas y pensamientos. Procuremos que los organismos de control cumplan con su deber; ¡denunciemos mediante veedurías efectivas!

Conjeturas Edición 440

La meritocracia es un sistema por medio del cual el aparato burocrático de un Estado, es decir los funcionarios estatales, son seleccionados para sus cargos de acuerdo con su capacidad. En dicho sistema no existe discriminación por sexo, raza, posición social, patrimonio económico o filiación política. Por desgracia, la bendita herencia cultural que se recibe del medio familiar y educativo hace en la práctica imposible la igualdad de oportunidades y en consecuencia, la teórica justicia del sistema pierde valor, de tal suerte que las élites económicas, sociales y políticas tienen entonces, una notable diferencia de oportunidades a su favor con relación al resto.

Por estos días el gobierno de Juan Manuel Santos anuncia con bombos y platillos que apelará a unos filtros para seleccionar altos cargos oficiales y adoptará un supuesto sistema meritocrático utilizando cinco firmas consultoras en talento humano para la selección de esas plazas. Los aspirantes, por supuesto, tendrán que someterse a un riguroso proceso selectivo realizado por el Departamento Administrativo de la Función pública.
Por desgracia el sector privado y el sector público no funcionan de la misma manera. Por eso, aunque da la impresión de ser un buen paso para alejarse del clientelismo y las preferencias, las dudas no se hacen esperar: De esos presuntos filtros, ¿Cuál será el primero? Si ese primer filtro sigue siendo la “calidad” o el “mérito” de ser amigo del caudillo o de los mangoneadores dirigentes políticos de turno, los otros tamices se transformarían en innecesario adorno.
No es por molestar, pero mientras en la política se reciban auxilios para las campañas habrá que seguir pagando con favores políticos llámense contratos o puestos. A uno le entra la duda y pensaría que a esas firmas consultoras las eligen ya arregladas, buscando favorecer a cierta corriente o color políticos. Ojalá se cumpla, porque Uribe dijo lo mismo y terminó en lo mismo (corrupción al por mayor) y hoy sólo se investiga por encimita los casos más notables: Notarias, traslado de presupuestos a las pirámides, etc.)
¿Será verdad tanta belleza y se acaba el roscograma y la repartija del ponqué? entonces, sería el primer coletazo de la famosa unidad nacional que no fue otra cosa que un intento de Santos, quien no tenía votos propios, de reemplazar el principal instrumento uribista -el populismo- con más clientelismo.

Conjeturas Edición N°439

Una necedad demagógica y populista

En días pasados superó la primera de las ocho votaciones requeridas en el congreso para ser aprobado, el proyecto de Ley que propone otorgarles derechos políticos a los colombianos a partir de los 16 años lo que les daría a estos jóvenes la posibilidad de elegir para corporaciones (exceptuado Cámara y Senado) y cargos de elección popular, además que se les facultaría para ser elegidos, pero únicamente como ediles, concejales o diputados.
Aunque suene novedosa y de avanzada, esta proposición del senador Jorge Londoño del partido Verde no pasa de ser una necedad demagógica y populista porque con ella su promotor quiere modificar la Constitución para darles a los jóvenes el derecho del ejercicio al voto, dejando en manos del Consejo Distrital y las Asambleas departamentales la aprobación del mismo, lo cual significa cambiar la forma pero no el fondo de las cosas
Además, con dicho proyecto no se está ampliando tan sólo el número de eventuales sufragantes, sino que también se les está dando ingreso a los más jóvenes a un sistema y un ambiente político–proselitista que se caracteriza fundamentalmente por ser deshonesto, despiadado, turbulento y poco edificante. De esta forma, se estaría relacionando directamente a estos adolescentes con las arrolladoras maquinarias políticas, lo cual los haría presa fácil de politiqueros inescrupulosos quienes los convocarían para cumplir con las ya muy conocidas labores de clientelismo político y así obtener de ellos el mayor beneficio posible para sus causas personales.
Naturalmente que es deseable que las personas desde muy jóvenes se preocupen por las cosas del Estado, pero igualmente no es justificado pretender tan solo conveniencias de tipo politiquero, aprovechándose de manera indecorosa de los derechos políticos de los más jóvenes.
¿No deberíamos pensar primero en la calidad y cobertura del deficiente sistema educativo colombiano? Porque es irrazonable concebir que la gran mayoría de los jóvenes colombianos que a duras penas pasan por un colegio pudiesen, a sus 16 años, haber adquirido conocimientos suficientes o criterio categórico, como para que les sea posible participar autónoma y eficientemente en un espacio político tan complejo y poco eficaz como el de Colombia. Se debe Implementar primero soluciones de base e impulsar en el Congreso proyectos de ley para educar mejor a nuestros jóvenes; se debe también procurar mejorar su nutrición, su salud y otros campos indispensables relativos a su desarrollo personal y familiar para que en un futuro puedan ingresar sin tanto menoscabo y con mucha propiedad a la participación política.

CONJETURAS LA AMISTAD SENTIMIENTO ESENCIAL PARA LA CONVIVENCIA

Todas las personas como es bien sabido somos titulares de derechos humanos, inalienables, irrenunciables e imprescriptibles, aunque en la realidad ello no sea ciertamente así. El solo hecho de saber que existen y que los poseemos nos obliga a conquistarlos a entronizarlos, a adquirir el compromiso absoluto de su defensa y a participar de la necesidad básica derivada de ellos: la convivencia humana. Además del parentesco, el amor conyugal, las asociaciones, la unión comunitaria, etc., la amistad tiene un papel preponderante en el fortalecimiento de esa convivencia.

Es que la amistad entre dos seres humanos, es un sentimiento caracterizado principalmente por la reciprocidad del afecto y el desinterés con que cada uno tiende la mano al otro en condiciones adversas e incluso en circunstancias de riesgo.

Sí. El verdadero amigo se presenta a las puertas del corazón cuando el alma rebosa de inquietudes, angustias y congojas; entonces se convierte en paño de lágrimas; se torna en bálsamo que brinda frases de optimismo; se vuelve tea luminosa que irradia luz al final de la oscura encrucijada para abrir una ventana refrescante que airee el espíritu y oxigene las ilusiones.

El amigo verdadero comparte alegremente la dicha, el júbilo y la felicidad del otro por las metas conquistadas, por los triunfos logrados, los deseos cumplidos o los ideales alcanzados, porque entiende que la felicidad se engrandece al compartirla, que hay dichas que no caben en un solo corazón y que el regocijo es fiesta cuando se comparte.

Pero también el amigo, como la conciencia crítica, advierte los peligros, hace ver más claros los errores, previene la inminencia de un fracaso y deja ver que no solo se aprende de los propios errores, sino también de algunas aleccionadoras experiencias ajenas.

De ahí que la amistas se construye sobre bases sólidas: respeto, verdad, honestidad y tolerancia; se adorna con la lealtad, la servicialidad y el ánimo cordial.

Si tú, amable lector, tienes amigos verdaderos, levanta las manos y agradece al cielo porque has recibido el regalo más preciado que alguien pueda obtener en su vida, puesto que se dice que el amor de pareja debe tornarse en amistad para no ser un simple sentimiento abstracto y pasar a ser una positiva vivencia renovada.

CONJETURAS A PROPÓSITO DEL AMOR

El amor es algo muy complejo, desde luego. El concepto de "amor" es desacertado al igual que el término "amable". Casi todos entendemos que amable es alguien simpático y abierto. Pero no siempre es cierto dado que amable es una persona que "se puede amar", que entraña la capacidad de que alguien la ame. ¿Pero que es amar?
Se dice que se puede tener amor por algo o por alguien: hacia los familiares, por el novio o novia, esposo o esposa, es decir por la persona, cuya diferencia con los amigos es con quien nos acostamos con esa persona. Sí, eso es así. Hoy en día la diferencia entre un amiga (o) y una novia (o) es la relación sexual. ¿Hay, quizás, una sobre valoración del sexo? Veámoslo de esta manera. Se pueden tener muchas amigas y sigue siendo amor y nadie lo reprocha. Pero ¡Ah! No se pueden tener muchas novias; eso ya no es amor según el entendimiento popular, sino ser un desvergonzado o desvergonzada infiel, por no decir algo más soez y chabacano. Eso está bien; en la teóricamente fiel monogamia occidental es una manera de que haya orden y la vida, en un supuesto, transcurra sin problemas. Es el "amor infiel", tan en boga hoy en día el que nos causa inconvenientes.
Clarifiquemos entonces: amor, en el amplio sentido del vocablo es un bello sentimiento hacia otra persona, quizás deseando siempre su bien. Pero no lo confundamos con el “enamoramiento”. Es que habitualmente se suelen enmarañar ambas palabras; sin embargo hay diferencias sustanciales entre las dos. Se dice que el amor es eterno o para siempre, mientras que el enamoramiento es temporal; es que esa pasión desmedida, casi que “encaprichamiento” hace ver a la persona amada como ideal, situándola en las alturas para observarla perfecta desde el pedestal. En el amor sereno no existe tal idealización ni perfección, a la persona amada se le ven los defectos y se aceptan. Claro está que el enamoramiento es amor también, pero es sólo una fase, la primera de él.

Pero cabe preguntarse, ¿Es también el amor egoísta? Obviamente que si no hay entrega y sacrificio mutuos ese sentimiento se tornará sórdido y mezquino. De ahí que los más escépticos dirán que el amor no existe, que sólo son hormonas que vamos dejando caer para atraer a un miembro del sexo opuesto y así agarrarlo bien fuerte para nuestra propia supervivencia. Como los animales. Esto sí que es triste. Pero bueno, sea lo que sea el amor y como sea, lo importante es decir que qué bien se siente uno cuando ama y es amado ¿no creen?